Resulta impactante la evolución que ha manifestado la tecnología, es quizá comparable a piso mosaico donde es evidente la división y sin dar paso alguno nuestro pie ya se encuentra pisando la frontera o incluso dos mosaicos al mismo tiempo.
Integrar a la tecnología en la educación puede resultar un reto para las nuevas generaciones pues el “publico” que puede y sabe manejar una computadora se vuelve furtivo, no es permanente. No es como cuando se lee un libro y se tiene prendida la televisión pues son dos elementos separados al contrario de la computadora que en ella misma se puede ver todo teniendo internet.
Podemos (y no se puede negar) estar reproduciendo un video y no estar viendo el mismo. Podemos estar reproduciendo música y no estarla escuchando. Podemos tener abierto un libro en formato PDF y estar viendo un video. Hay un problema que debemos resolver ambas partes, el docente virtual y el estudiante virtual: LA CONCENTRACIÓN.
No es fácil resolver tal asunto pues, como ya lo he dicho, tenemos a la mano de un “enter” una cantidad infinita de información. Solo pare leer tenemos que resolver el problema de la “CONCENTEACIÓN”, si eso ya es un reto, imagínense calificar de cierto o falso la información que se presenta en la lectura.
Pero en algún momento de nuestras vidas nos han dicho “querer es poder” y esta frase es la que puede ser solución ante la latente desesperación que manifestará la impotencia de no concentrarse, pues ser autodidacta es ya, en esta época, un privilegio. La libertad siempre ha exigido sacrificios de toda índole, y ésta no es la excepción.
Por diversas circunstancias unos probaran el ambiente universitario por primera vez, otros tantos por segunda o tercera etc. Pero para los que ya lo hemos probado sabemos que no es fácil el camino, que exige constancia y perseverancia. El modelo presencial nos presentaba la posibilidad de solicitar información no solamente a un docente, también a otros tantos que estuvieran o no especializados en la materia, en la modalidad virtual quizá pueda presentarse una dificultad de comparar información del propio maestro.
En la modalidad virtual no se requiere estar sentado solamente, sino que también exige que ese tiempo se optimice, sea de calidad para la búsqueda de respuestas e información.
Que no se crea que esto será fácil, tenemos distractores que imposibilitan esa concentración que debemos anhelar, si se está trabajando tenemos que seguir trabajando, si se está en la familia pues hay que atender a esa familia.
Otra cosa que debemos de tomar en cuenta es, en efecto, aprender a preguntar y para ello debemos diferenciar entre lo que es duda y pregunte pues no son lo mismo, la duda es un proceso mental mientras que la pregunta es el resultado de la duda, es decir: cuando escuchamos x información y DUDAMOS de su veracidad, comenzaremos a reunir estudios previos, cuando estos se acaben y la duda no se haya resuelto, la pregunta será concreta porque sabremos expresar la pregunta concreta después de la generalidad de la duda.
Así pues que comience, si soy aceptado, el camino de una nueva forma de aprendizaje lleno de retos y desafíos, pero con las ganas de hacerlo.